Anidar

En el centro del pecho una rama hace porosa mis costillas, mis durezas. Respiro. Y un pájaro gordito se sumerge a través de esa rama, canta en mis entrañas. Es un gorrión. ¿qué me trae para aprender? ¿soltar? ¿cantar? ¿ser más libre de la mirada ajena? ¿hacer nido? Le pido que me ayude a abrir el corazón. Que todas las ramas que se instalaron no se rigidicen, que sean elementos para anidar, para anidarnos, para no encerrarnos.

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