Derrumbe

El techo se vino abajo, una estructura antigua se derrumba.

Cae, insípido, ruidoso en las entrañas de los caños que buscan una mano para no quedar atrapados en el olvido de escombros.

Tiene que ver con el otro, sí. Con el dejar que el agujero hable por sí solo, deja un vacío sonoro, un vacío envolvente hasta los huesos. Un latir de palabras que mueren con la caída. Un soplo de insultos enoja a las piedras, resistencia a encontrar su lugar en el piso. Y yo, ¿dónde quedo? En el centro de los bichos imaginarios, serpientes y ratas que emergen de la humedad, pero si hay agua hay vida, recuerdo. El agua oscura tiene que ser observada como es, ahora es así. Sucia, corpulenta, agua, tan solo agua que me invade.

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