Un latir de galope en la zona del corazón

invade las estepas del alma.

La sequía arrasó con todo y dejó un estruendo desnudo en la mitad de la noche, en un desierto sin agua.

Siento la presencia de un acantilado, ¿cómo es? Su altura roza la incertidumbre

Piedra

asomada al mar

Está tan cerca del abismo y sé que alguna vez estuve ahí, en un lugar nuevo ya habitado

Estruendo en la caída de la piedra en el mar

Y un ruido y un silencio en lo profundo del fondo

del mar, agua / aire / cielo / tierra

Nueva perpendicular que en sueños toco

y una cueva, que observo desde el acantilado

me invade como experiencia, de nacimiento, de belleza que recuerda

el abismo el cobijo

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