(Poema de otoño)

las hojas caen fueron podadas

sus almas

 

un hombre acerca sus labios suaves a los de una mujer

desarmada en un estado del corazón

casi al resguardo

del viento

dorado hilo que emerge

 

el aire

tiene un sabor lejano

cercano a los sueños

tibio ajeno propio

flota un claro horizonte donde los árboles se humedecen

y los suspiros de todos se hacen

uno

 

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